solían hacer fila en las puertas de la tienda
de la empresa para comprar equipo de seguridad. Ahora, gracias a los
esfuerzos permanentes de la UFCW y la AFL-CIO, la Administración de Salud y
Seguridad Ocupacional del Departamento del Trabajo de Estados Unidos (OSHA,
por sus siglas en inglés) hizo pública una orden mediante la cual los
empleadores —no los empleados— tienen la responsabilidad de cubrir los
costos del equipo de seguridad que permita que las/los trabajadores laboren
seguros en su lugar de trabajo.Las y los trabajadores
inmigrantes con salarios bajos corren mayor riesgo de lesionarse en
comparación con otros trabajadores en Estados Unidos. OSHA determinó que
estos puestos de trabajo precarios son peligrosos y que los empleadores
generalmente hacen que las/los trabajadores cubran su equipo de seguridad
personal o PPE (por sus siglas en inglés). Éste incluye guantes, calzado,
tapones para oídos y otro equipo del cual depende que las/los trabajadores
no se lesionen. En 1999, OSHA propuso fijar una norma para el PPE aclarando
que si un trabajador requiere PPE para protegerse, el empleador está
obligado a cubrir el costo de dicho equipo.
OSHA había consider ado publicar la norma PPE final en el mes de julio de
2000, sin embargo, no cumplió con esa fecha límite ni con ninguna otra que
haya presentado. La agencia no respondió a una petición hecha por la AFL-CIO
y la UFCW e ignoró varias solicitudes hechas por el Hispanic
Congressional Caucus.
Ocho años después de la propuesta original, la OSHA aún no
concluye con la norma dejando a las y los trabajadores vulnerables ante
posibles lesiones y forzándoles a cubrir los costos de equipo frecuentemente
marcado hasta por 100% de los empleadores.
El 3 de enero de 2007, la AFL-CIO y la UFCW presentaron una
demanda judicial contra la administración Bush por no haber finalizado la
norma relativa al PEE. El tribunal ordenó que la administración Bush
respondiera a la demanda el 19 de marzo. El 14 de marzo la Secretaría del
Trabajo llenó la documentación del tribunal comprometiéndose a publicar una
norma final para noviembre de 2007.
La decisión final apareció el 14 de noviembre de 2007,
después de nueve años de intense presión por parte de la UFCW y la AFL-CIO.
En el marco de la norma, todo el PEE, con algunas excepciones, deben
proveerlo los empleadores sin ningún costo para las/los trabajadores.
La OSHA anticipa que esta norma traerá consigo beneficios de
seguridad sustantivos que reducirán en más de 21 mil las lesiones laborales
anuales.
Edwin G. Foulke Jr., Subsecretario del Trabajo para la OSHA
señaló que: "Los empleados expuestos a riesgos de seguridad y salud deber
utilizar equipo de protección personal contra las lesiones, enfermedades y
muerte ocasionada por la exposición a dichos peligros. Esta norma final
aclarará quién carga con la responsabilidad de cubrir los costos del PPE,
aspecto que OSHA anticipa se cumplirá en gran medida, evitando miles de
potenciales lesiones laborales anualmente."
La norma final contiene algunas excepciones para calzado
ordinario de protección con casquillo, gafas de seguridad que requieren de
receta médica, botas y prendas de vestir y accesorios que responden a
cuestiones del clima. Asimismo, la norma final aclara los requerimientos
hechos por la OSHA en relación con el pago de PEE de propiedad del empleado
y el reemplazo de dicho equipo.
Asimismo, proporciona una fecha de entrada en vigor, que es
de seis meses a partir del momento de la publicación de la norma. De esta
forma las/los empleadores tienen tiempo para cambiar sus políticas de pago
relativas al PPE.
En el marco de la Ley de Seguridad y Salud Ocupacionales de 1970 (